Washington D.C., E.U.A., lunes 9 de febrero de 2026.- Tras la presentación de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl LX, disputado entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, se especula sobre cuanto pudo recibir de ingresos por un show de esas magnitudes y la respuesta es sorprendente: no recibió ni un dólar. Sin embargo, su participación apunta a convertirse en una de las más rentables en la historia del espectáculo.
Benito Antonio Martínez Ocasio actuó sin cobrar honorarios, una práctica habitual en este evento. Sin embargo, el llamado “efecto post-show” podría disparar los ingresos de su catálogo musical hasta los 1.7 millones de dólares semanales, superando los récords que anteriormente habían marcado artistas como Rihanna y Kendrick Lamar, todo frente a una audiencia que se estimó por encima de los 130 millones de espectadores.
La NFL cubre solo una parte de la producción del medio tiempo, cuyo costo en años recientes ha oscilado entre los 10 y 20 millones de dólares. Aun así, la exposición global convierte cada minuto en pantalla en un potente impulso económico. Antes del Super Bowl, el repertorio del cantante puertorriqueño ya generaba alrededor de 788 mil 500 dólares semanales solo en Estados Unidos, de acuerdo con estimaciones de Billboard basadas en datos de Luminate, cifras que ahora podrían más que duplicarse.
Este crecimiento responde a una tendencia histórica ligada al Super Bowl, donde los artistas principales suelen ver un aumento promedio del 60 por ciento en sus ingresos durante la segunda semana posterior al juego. En el caso de Bad Bunny, las proyecciones apuntan a un repunte del 115 %, un nivel sin precedentes que rebasa los estándares habituales del evento.
Detrás de este impulso se encuentra Apple Music, patrocinador del espectáculo, con una inversión estimada en 50 millones de dólares. La plataforma ha apostado por el artista como una pieza clave para fortalecer su presencia entre el público latino, uno de los segmentos de mayor crecimiento en el mercado digital.
De acuerdo con Forbes, Bad Bunny figura como el décimo artista mejor pagado del mundo, con un patrimonio estimado en 66 millones de dólares en 2025. Una parte importante de esa cifra proviene de los más de 30 conciertos que ofreció ese mismo año durante su residencia en Puerto Rico, antesala de la gira mundial que actualmente realiza.

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